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viernes, 27 de marzo de 2015

EL RENCOR DE LOS DIOSES VIVIENTES. 25






25
Extramuros

La luna llena ha apartado todas las nubes para asomarse sin obstáculos a la escena. Los Deza intercambian una mirada pesada de miedos al llegar a la zona llana ante la cueva. Ocultos entre las rocas, oliendo el aroma denso de la bestia, o tal vez imaginando que lo huelen, preparan sus armas. Parte de los perdigones que llenan sus cartuchos son de plata pura, municiones que deberían detener al hombre lobo, si es que la descripción del pastor es algo más que una locura, una estupidez fruto de la ignorancia. Plata y plomo, miedo y esperanza.
Jamás se han enfrentado a un licántropo, ni los conocen más que por los viejos diarios de sus antecesores. Lo que Anselmo y Sebastián saben de estas criaturas son cuentos que se narran en las noches tranquilas, cerca de la chimenea. Pero son también crónicas ciertas, leídas en esos diarios antiguos, que los abuelos de sus abuelos escribieron como advertencia para el porvenir, sabedores de que la magia sonríe en ocasiones con colmillos afilados.

lunes, 23 de marzo de 2015

Y COMO SIEMPRE, LA REALIDAD SUPERA A LA FICCIÓN

"Los exorcistas católicos y cualquier equivalente en otras religiones organizadas son para mí lo mismo que un Starbucks para el tipo de la cafetería del barrio: tienen mejor organización, un presupuesto mayor y un soporte publicitario enorme y, además, no puedo competir con ellos en precios. A estas iglesias las subvencionan, con lo cual todo el mundo les está pagando siempre, hagan o no hagan el trabajo, mientras que yo me veo obligado a promocionarme por el boca a boca y ni siquiera puedo darme de alta como autónomo matademonios o hacer una factura con su correspondiente IVA."

Así se expresa Jonathan Silencio sobre la existencia de exorcistas en la novela DE ILUSIÓN TAMBIÉN SE MUERE. 
En opinión de algunos lectores -y toda opinión de un lector es de agradecer y respetar para mí- la inclusión de un exorcista en la trama era algo poco realista, algo muy propio de otros tiempos. Pese a ser un ingrediente clásico del terror del siglo XX no dejan de tener razón; casi nunca vemos o escuchamos noticias sobre exorcistas en nuestros días. 

Y sin embargo, Silencio no parece andar del todo desencaminado. 
Como veréis en la noticia que pongo en el enlace, más abajo, y en otras publicadas en el mismo periódico ya que siguen el caso, los exorcismos no son cosa del pasado. No seré yo quien opine sobre su validez o necesidad, pues sólo los aprecio como recurso literario, como forma de meter en líos a mi detective en la novela. Pero es innegable que existen, que hay quien cree en su eficacia y en su legitimidad mientras otros lo consideran una barbarie y un atraso. En vuestras manos queda opinar al respecto, por supuesto. 
Sólo digo que, tal vez, lo narrado en mi novela no está tan lejos del mundo que nos rodea. Tal vez. 

Y eso es algo preocupante. Espero que Silencio siga alerta. 


ENLACE A LA NOTICIA

viernes, 20 de marzo de 2015

EL RENCOR DE LOS DIOSES VIVIENTES 24

24
Extramuros

La noche cierra filas, no le importan los hombres ni sus motivos. La noche no entiende de cazadores de dragones, ni de caballeros al rescate. La noche sólo sabe que llega su hora, la hora de espantar al sol y limpiar la sangre con que el crepúsculo tiñó el cielo. En la Cañada Roja el crepúsculo parece capaz de permanecer anclado al suelo, resistiendo en un millón de amapolas los intentos de la noche por hacerse fuerte. Pero pronto la luna, ojo de cíclope cegado por el sol para cubrir su huida, se enseñorea del cielo y tiñe a su gusto el color de las amapolas. No es hora para los hombres, sino para los lobos.

jueves, 12 de marzo de 2015

DE LUTO








Ha muerto Terry Pratchett.
Cierro unos días, volveré el próximo viernes, 20. Pero ahora no tengo ganas de nada.
Aprovechad esta pausa, si aceptáis un consejo, para leer al maestro que fue y será Pratchett. O para lo que queráis.

Dejo aquí un relato de Pratchett que tal vez venga a cuento, titulado "La muerte y lo que viene después"



 Cuando la Muerte encontró al filósofo, el filósofo le dijo, con cierta emoción:
        –¿Sabes que en este momento estoy muerto y no muerto al mismo tiempo?
        La Muerte suspiró. Oh, cielos, uno de esos, pensó. Esto va a ponerse cuántico otra vez. Odiaba tratar con filósofos. Siempre trataban de escaquearse con malas artes.
        –Verás –siguió diciendo el filósofo mientras la Muerte, inmóvil, miraba la arena de su vida colarse por el agujero del reloj–. Todo está hecho de partículas diminutas, que tienen la extraña propiedad de estar en muchos lugares al mismo tiempo. Pero las cosas hechas de partículas pequeñísimas tienden a quedarse en un sitio cada vez, lo cual no parece correcto según la teoría cuántica. ¿Puedo continuar?
        SÍ, PERO NO INDEFINIDAMENTE, dijo la Muerte. TODO ES TRANSITORIO. Seguía sin apartar su mirada de la arena descendente.
        –Muy bien, pues si estamos de acuerdo en que hay un número infinito de universos, ¡problema resuelto! ¡Si existe un número ilimitado de universos, esta cama puede estar en millones de ellos al mismo tiempo!
        ¿SE MUEVE?
        –¿Qué?
        La Muerte señaló la cama con un movimiento de cabeza.
        ¿LA NOTA MOVERSE?, preguntó.
        –No, porque también hay un millón de versiones de mí. Y ahora viene lo bueno: ¡en algunas de esas versiones, no estoy a punto de fallecer! ¡Todo es posible!
        La Muerte dio unos golpecitos con los dedos en el mango de su guadaña mientras le daba vueltas a aquello.
        ¿Y LO QUE QUIERE USTED DECIR ES...?
        –Bueno, que no es totalmente cierto que esté muriendo, ¿no es así? Tú ya no eres una certeza tan absoluta.
        La Muerte suspiró. El espacio, pensó. Ahí estaba el problema. En los mundos que tenían siempre los cielos nublados nunca pasaban cosas como aquella. Pero en el mismo instante en que los humanos vieron todo aquel espacio, sus cerebros se expandieron para intentar llenarlo.
        –No tienes respuesta a eso, ¿eh? –dijo el filósofo moribundo–. Ya nos vamos sintiendo un poco pasados de moda, ¿a que sí?
        CIERTAMENTE LA CUESTIÓN PLANTEA UN INTERROGANTE, dijo la Muerte. Antes se dedicaban a rezar, pensó. Eso sí, tampoco había estado seguro nunca de la que oración sirviera de algo. Pensó durante un tiempo más. ASÍ QUE RESPONDERÉ AL INTERROGANTE DE LA SIGUIENTE MANERA, añadió. ¿USTED AMA A SU ESPOSA?
        –¿Qué?
        LA MUJER QUE HA ESTADO CUIDÁNDOLO. ¿LA AMA?
        –Sí. Por supuesto.
        ¿SE LE OCURRE ALGUNA CIRCUNSTANCIA EN QUE, SIN QUE CAMBIE SU HISTORIA PERSONAL DE NINGUNA MANERA, USTED PUDIERA COGER UN CUCHILLO Y APUÑALARLA?, preguntó la Muerte. POR PONER UN EJEMPLO.
        –¡Desde luego que no!
        PERO SU TEORÍA DICE QUE DEBERÍA PODER. NO SOLO ES POSIBLE, SINO INCLUSO PROBABLE SEGÚN LAS LEYES FÍSICAS DEL UNIVERSO; Y POR TANTO DEBE SUCEDER, Y SUCEDER MUCHAS VECES. CADA MOMENTO ES UN TRILLÓN DE TRILLONES DE MOMENTOS, Y EN ESA CANTIDAD DE MOMENTOS CUALQUIER COSA POSIBLE ES INEVITABLE. TODO EL TIEMPO, TARDE O TEMPRANO, SE REDUCE A UN INSTANTE.
        –Pero es obvio que podemos tomar decisiones entre...
        ¿EXISTEN LAS DECISIONES? TODO LO QUE PUEDE OCURRIR DEBE OCURRIR. LA TEORÍA DE USTED AFIRMA QUE PARA CADA UNIVERSO FORMADO PARA ALBERGAR SU «NO», DEBE HABER UNO QUE ALBERGUE SU «SÍ». Y SIN EMBARGO ACABA DE DECIR QUE JAMÁS COMETERÍA EL ASESINATO. EL TEJIDO DEL COSMOS SE ESTREMECE ANTE SU TERRIBLE CERTEZA. SU MORALIDAD SE CONVIERTE EN UNA FUERZA TAN INTENSA COMO LA GRAVEDAD. Y ciertamente, pensó la Muerte, el espacio tiene mucho de lo que responder.
        –¿Eso era sarcasmo?
        EN REALIDAD NO. ESTOY IMPRESIONADO E INTRIGADO, dijo la Muerte. EL CONCEPTO QUE ME ESTÁ PLANTEANDO DEMUESTRA LA EXISTENCIA DE DOS LUGARES QUE ERAN MÍTICOS HASTA EL MOMENTO. EXISTE EN ALGUNA PARTE UN MUNDO DONDE TODOS TOMARON LA DECISIÓN CORRECTA, LA DECISIÓN MORAL, LA DECISIÓN QUE MAXIMIZABA LA FELICIDAD DE TODAS LAS CRIATURAS. PERO POR SUPUESTO, ESO SIGNIFICA TAMBIÉN QUE EN OTRO LUGAR EXISTEN LOS RESTOS HUMEANTES DEL MUNDO EN EL QUE NO...
        –¡Oh, venga! ¡Ya sé lo que estás implicando, y yo nunca he creído en esas tonterías del Cielo y el Infierno!
        La habitación se estaba oscureciendo. Se hacía más evidente el brillo azul en el filo de la guadaña del Segador.
        IMPRESIONANTE, dijo la Muerte. IMPRESIONANTE DE VERDAD. DÉJEME QUE LE PLANTEE OTRA SUGERENCIA. LA DE QUE USTEDES NO SON MÁS QUE UNA AFORTUNADA VARIEDAD DE SIMIO QUE TRATA DE ENTENDER LAS COMPLEJIDADES DE LA CREACIÓN POR MEDIO DE UN LENGUAJE QUE EVOLUCIONÓ CON EL OBJETIVO DE DECIRSE UNOS A OTROS DÓNDE ESTABA LA FRUTA MADURA.
        Luchando por su aliento, el filósofo consiguió replicar:
        –No seas estúpido.
        MI COMENTARIO NO PRETENDÍA SER PEYORATIVO, dijo la Muerte. DADAS LAS CIRCUNSTANCIAS, HAN LOGRADO USTEDES GRANDES COSAS.
        –¡Ciertamente hemos escapado de las supersticiones anticuadas!
        BIEN HECHO, dijo la Muerte. ESA ES LA IDEA. SOLAMENTE QUERÍA COMPROBARLO. Se inclinó hacia delante. ¿Y CONOCE USTED LA TEORÍA QUE AFIRMA QUE EL ESTADO DE ALGUNAS PARTÍCULAS DIMINUTAS SE MANTIENE INDETERMINADO HASTA EL MOMENTO EN QUE SON OBSERVADAS? SUELE MENCIONARSE A UN GATO METIDO EN UNA CAJA.
        –Sí, por supuesto –dijo el filósofo.
        BIEN, dijo la Muerte. Se puso de pie mientras moría lo poco que quedaba de luz, y sonrió. LE ESTOY VIENDO...

Fin

martes, 10 de marzo de 2015

EL RENCOR DE LOS DIOSES VIVIENTES LLEGA A AMAZON

A partir de ya mismo está disponible el primer ebook de El Rencor de los Dioses Vivientes. Con el título de TIEMPO EN RUINAS, ya podéis haceros con esta historia que llevamos semanas compartiendo, junto a dos relatos que presentan la visión global del mundo de la Ciudad Oculta y su interacción con el nuestro y con Jonathan Silencio.
Aquí está el enlace para quienes estén interesados, espero que los disfrutéis.
Gracias por seguir acompañándome a ambos lados del muro.

  EL LIBRO EN AMAZON

viernes, 6 de marzo de 2015

EL RENCOR DE LOS DIOSES VIVIENTES 23








23
Extramuros

¿Cuál es la peor clase de miedo? El miedo a lo desconocido, a la amenaza indefinida que representa siempre el futuro o a ese ruido en la oscuridad, esa sombra justo en el extremo de lo que podemos ver, es un miedo que nace de nosotros mismos, un miedo indefinido puesto que no conocemos la naturaleza del peligro. Somos padres de ese terror.
Cuando el miedo viene por la repetición de una experiencia, su fuerza se basa en la anticipación. El miedo a una enfermedad ya sufrida, a un ataque ya vivido, es un miedo diferente puesto que viene acompañado por el recuerdo de lo que padecimos en el pasado y como tal, somos hijos de ese terror.
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